Torturado Mikel Soto: el juez lo encarcela sin declarar por prescripción del médico
      es el título que la RED VASCA ROJA ha puesto a la información publicada en GARA el 28 de febrero de 2002 que reproducimos aquí abajo.


      Soto, a prisión sin declarar por prescripción del médico

      • Sólo se sabe que le dieron calmantes y que se vigila su evolución

      La alarma sobre el estado de Mikel Soto, detenido el domingo en Castellón, se disparó ayer tarde tras conocerse que ha sido enviado a prisión sin declarar todavía ante el juez por prescripción facultativa. Según reveló Askatasuna, que no tiene más datos al estar incomunicado, será examinado cada doce horas. GARA IRUÑEA

      Askatasuna informó ayer tarde de que, según ha podido conocer, Mikel Soto se encuentra en la prisión de Soto del Real, todavía en situación de incomunicación, por mandato médico. Al parecer, ayer mismo fue llevado a la Audiencia Nacional después de que la forense le visitara la víspera y recomendara poner fin a la incomunicación en manos de la Guardia Civil «cuanto antes». Sin embargo, según este organismo, al llegar ayer al tribunal «el médico, ante la situación del joven, ha dicho que no estaba en condiciones de declarar, y el juez Ruiz Polanco ha debido asumirlo».

      Según los escasos datos de que disponía Askatasuna, obtenidos en la Audiencia Nacional ya que al estar incomunicado el joven de Iruñea no ha podido contactar con ninguna persona de su confianza, a Mikel Soto le fueron aplicados calmantes. Además, se ha decidido que cada doce horas se le realicen pruebas en la enfermería de la prisión de Soto del Real hasta el momento en que pueda pasar a disposición judicial. Por todo ello, Askatasuna ha expresado su «grave preocupación» tras recordar que el domingo, cuando fue detenido al salir de visitar al preso Fermín Ventura en Castellón, «era un joven sano, y hoy está en situación pésima. ¿Qué ha pasado en estos dos días? Creemos que la respuesta es bastante clara: ha sufrido torturas de la Guardia Civil».

      El procedimiento utilizado en este caso es el mismo que se aplicó en setiembre del pasado año al joven gasteiztarra Unai Romano, que también fue enviado a la prisión de Soto, además de hospitalizado, durante su incomunicación en manos de la Guardia Civil. Posteriormente relató minuciosamente haber sufrido fuertes torturas.

      Por lo que respecta al resto de detenidos, Ainara Gorostiaga puede declarar hoy mismo, y se desconoce totalmente la situación de Arturo Fernández.

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